Sobre mí:


`` No se fracasa hasta que no se deja de intentar´´

lunes, 18 de febrero de 2013

Triatlón Titán Sierra de Cádiz 2012:



       El viaje comenzó con una mala noticia...en un principio el planteamiento era ir a la Sierra de Cádiz con mi familia, alquilar una casa rural, y pasar allí unos días pero a menos de una semana de la carrera, trasladan a mi padre a Castellón a trabajar, y todo lo pensado se desmorona. Me veo solo, sin alojamiento, y sin transporte. Como loco, me puse a buscar a gente de Murcia y alrededores que fueran a la prueba, pero todo el mundo tenia ya los coches repartidos, casas buscadas, y no encontraba hueco por ningún lado. De repente se me encendió la bombilla y se recurre a la gente que sabes que siempre van a estar ahí cuando los necesitas: La familia. El miércoles de la misma semana de la prueba, hablé con mi primo para ver si me quería acompañar a la carrera. Por supuesto la respuesta fue que si, así que rápidamente hice las maletas, preparé bici, mono, geles,neopreno, casco y demás bultos necesarios para hacer un Triatlón, y me cogí un autobús con ruta Cartagena-Murcia-Granada-Sevilla.
Nueve horas de autobús que hacías que no quisieras una mas. Cerca de las 12 de la noche llegué a la estación de Plaza de Armas, donde me esperaban mi primo y mi tía me recogieron, y nos fuimos a su piso a por un sueño de calidad, no como en el bus. De las gestiones de alojamiento se estaba encargando Lorenzo Hueso, el jefe de mi padre, que hizo que esa preocupación no fuera nuestra. El viernes después de comer salimos desde Sevilla hacia algodonales, donde tenia que recoger el chip y el dorsal (que si lo llegamos a saber nos hubiésemos quedado a dormir en Sevilla, por que tardamos una hora y poco....). Ya me podía ir haciendo una idea de lo que me esperaba al día siguiente al subir la cuesta de entrada a algodonales, de verdad no me imaginaba que nos fuesen a llevar por ahí Unas vez recogidos los dorsales, nos fuimos a Arcos de la Frontera, donde nos esperaba Lorenzo con su hijo. Ruta por el pueblo, que es espectacular, con unas vistas y un casco antiguo que da gusto visitar. Mientras ellos se tomaban unas cervezas, se reían de mi y me daban Aquarius....ya me reiré yo de ellos!! Aunque tengo que reconocer que me venia bien. Después de la visita, una cena ligera, montar la bicicleta y comprobar que todo esta correcto, depilación rápida de competición (solo hasta donde empieza a cubrir el mono) y a dormir. Como si hubiese pasado un minuto, sonó el despertador, ya había llegado el día el último momento en la cama en el que pienso como va a salir la cosa, pero sorprendentemente no estaba nervioso, estaba ansioso por hacerlo!! Recogemos todas las cosas de la habitación, entregamos llaves, y esperamos en la puerta del hostal a que llegase Lorenzo, su hijo y un amigo, montamos todo en la furgoneta, y en camino. Paramos en un bar de camino a tomarnos un buen desayuno, y ya los nervios empiezan a estar a flor de piel, y flores no fue precisamente lo que dejé en el aseo de aquel bar....no voy a entrar en detalles.




De camino al pantano, creí que se me había olvidado el neopreno que tantas veces había revisado, vuelco al corazón, pero compruebo que si esta conmigo, sustos de última hora, y casi hago volver la furgoneta al bar. Por fin llegamos al pantano, con todos los bultos y tiempo de sobra. Entro en el box, y otra vez por culpa de los nervios me lo recorro de punta a punta chocándome con todo el que me cruzaba, ya que era bastante estrecho, y luego resulta que mi numero estaba por la mitad. Empiezo a prepararme, y Lorenzo no tiene otra cosa que hacer que meterme prisa diciendo que se van, y que aligerase por si le tenia que dar algo antes de se fueran. Si en ese momento era un flan, después de esto era una flan derretido, sabia que tenia tiempo de sobra, pero ya veía gente calentando en el agua y me daba la sensación de que iban a salir en cualquier momento sin mi. Por fin dejo todo preparado, le doy lo que no necesito a Lorenzo y cia, que se van al puerto de las palomas para ver pasar la carrera, y yo me voy al agua. Empiezo a calentar y los nervios comienzan a quitarse y me entra de nuevo el ansia por salir, ya si que estaba todo listo, no quedaba nada, ya era darlo todo. Avisan para que nos vayamos colocando en la salida, que se dio desde dentro del agua y entre dos boyas, yo me agarré a una de ellas y me coloqué delante. De repente...Pumm!! Cohete de salida, y a nadar!! Ahora si que empieza la carrera:


-Natación (2 km, en dos vueltas a un triángulo): Nada mas comenzar empecé a nadar con todas mis fuerzas para colocarme lo más delante posible, para así evitar algún que otro golpe, que nunca son agradables, y de paso pues intentar coger algún grupo. Mi sorpresa fue que, cuando levanto la cabeza veo que hay muy poca gente delante mía y que los primeros solo me sacan algunos metros.
En ese momento estabilice mi ritmo y me puse a los pies del grupo de cabeza, llevaría unos 500m nadados cuando se me escaparon un poco, y decidí aflojar aunque se me escaparan, ya que la carrera era muy larga y no era cuestión de de forzar mas de la cuenta, así que cogí mi ritmo, y completé vuelta y media, solo, sin agobios, y aun veía que el grupo no se había distanciado mucho. A mitad de la segunda vuelta me alcanzó otro grupo, al que si me enganche y salí con ellos del agua, en un tiempo 32 min 26 seg.



-T1: Primer sector terminado, corriendo hacia mis cosas voy quitándome el neopreno mientras la gente va animando, veo que la mayoría de las bicicletas siguen colgadas, y es que salí en el puesto 20º del agua!! Con mucha tranquilidad, me termino de quitar el neopreno, me pongo el maillot, los calcetines, el casco, y por supuesto cojo la bici.


-Bicicleta (90km en una única vuelta): Sé que ahora es cuando empieza la carrera, y que la clave seria ir guardando y no forzar demasiado ya que no se sabe cuando me podían hacer falta las fuerzas. Empecé la subida a un ritmo bastante cómodo aunque no se puede evitar apretar un poco cuando te están animando al paso de Zahara de la Sierra y ves que vas adelantando a gente. Aun así encontré mi ritmo, y empecé a recorrer poco a poco los 16 km de duro puerto, hablando con aficionados que que nos iban acompañando en bici, bromeando con la gente que estaba por allí viendo la carrera y animando a los que adelantaba, y los que me adel Casi sin darme cuenta, estaba ya coronando el puerto, y en el puesto de avituallamiento estaban mi primo con Lorenzo , su hijo y su amigo, y me cantan que voy nada mas y nada menos que entre los 15 primeros!! Yo no me lo podía creer, ni en mis mejores pensamientos hubiese pensado que pudiera estar en ese lugar, así que, con mucha calma empecé a realizar la bajada.
Y aquí empezaron las complicaciones, demasiado bonito había sido hasta ahora....La subida se había realizado por la parte de solana de la montaña, y la bajada era por la umbría, esto quiere decir que había una niebla que a 7 metros no veías lo que se te venia encima, así que mi estrategia fue seguir a una distancia prudente a unos que llevaba delante, y así poder hacerme una idea de como vendrían las curvas, ya que no podías pegar frenazos bruscos por que el suelo con la humedad estaba bastante resbaladizo Sin perder posiciones, consigo salir airoso de una bajada de unos 5 km, y entrar en una zona de continuos subes y bajas, con unos paisajes naturales impresionantes . Aquí nos juntamos algunos ciclistas, y empecé a hablar con uno, que me dijo que había hecho todas las ediciones de el Titán, así que supe que era una buena opción quedarme cerca de el ya que se conocía todas las partes del circuito, y sabia donde había que apretar, que curva era peligrosa, y la verdad es que me fue de gran ayuda. Otro punto bastante peligroso fue la bajada a Grazalema, donde la carretera estaba bastante mojada, pero impresionante el ambiente al pasar por el medio del pueblo, ver como a pesar de el mal tiempo, estaba todo el mundo animando con bastantes ganas, y parece que te la están transmitiendo. Continuas subidas, bajadas, hidratándome mucho, comiendo poca cantidad y frecuentemente, así se fue pasando la bicicleta, disfrutando en todo momento, sin sufrir nada, pero con un ritmo bastante bueno.

Pero todavía quedaba lo peor: El puerto del Boyar. Antes de empezarlo, conocí a Carlos Villalba, que en ese momento iba 1º Sub23, y juntos empezamos a subir el puerto, aquí se empezó a notar el esfuerzo y el cansancio acumulado por los kms que llevan ya las piernas. Como el el circuito era a tráfico abierto, y las carreteras bastante estrechas, para que un coche nos adelantara me pegue un poco a el, con la mala suerte que había una moto de un juez, y nos hecho amarilla a los dos (según el reglamento por motivos de seguridad si que puedes acercarte a otro participante...) intenté por lo menos que le quitaran la amonestación a el ya que había sido yo el que me había acercado, pero al ver la actitud del juez preferí callarme y alejarme algunos pocos metros. A medida que íbamos subiendo, nos iba cubriendo una densa niebla, al punto que deje de ver a Carlos que se empezó a ir.
La niebla cada vez era mas intensa, hasta el punto que no se veía absolutamente nada, y empezó a chispear. Iba totalmente calado, sin referencia de cuanto tiempo y kms llevaba subidos. De vez en cuando me cruzaba con algun espectador de la prueba, y le preguntaba que cuanto me quedaba, que yo se que todos dicen con buena fe que poco, pero yo seguía subiendo y eso no se acababa...Las piernas empezaban a no responder bien, y yo a apretar los dientes, pero a pesar de esto mantuve un ritmo bastante constante, hasta que por fin llegue arriba, y empecé una peligrosa bajada, ya que el asfalto estaba empapado, y imaginaros, con niebla, empapado, y con el viento de la bajada, comencé a tiritar, todos los músculos contraídos una sensación bastante desagradable. Después de unos 5 min de bajada quedaba lo peor, 3 últimos kms de dura subida, después de haberme enfriado en la cuesta abajo. Ya daba igual el ritmo, solo importaba subir, si tenia que ir casi parado, pues iba, pero lo único que me daba fuerzas para apretar era que si mas rápido iba, antes iba a terminar de sufrir. Entre unas cosas y otras, llegué a la cima, después de 15 kms de subida y 738m de desnivel. Ahora tocaba bajar el puerto de las palomas   ( primera de las subidas). Otra vez un frio infernal invadía mi cuerpo, la niebla se había disipado un poco, pero había dejado la carretera bastante húmeda, no estaba como hace algunas horas la habíamos subido. En la primera curva, cojo los frenos, y veo que estos no responden, y voy a gran velocidad hacia la curva.
  Aprieto con todas mis fuerzas, pero hasta que no se secan los raíles de los frenos eso no funciona, pero de momento dijo a frenar, y las ruedas se quedaron totalmente bloqueadas y veo como la bicicleta se me cruza totalmente y estoy apunto de irme al suelo. El miedo se apodera de mi cuerpo, y realice el descenso a una velocidad bastante baja, asegurando muchísimo en las curvas, y veía con impotencia como aquella plaza que había aguantado durante todo el sector de bicicleta se iba alejando poco a poco cuando me iban adelantando los demás competidores, calculo que sobre 7 u 8 si que me adelantaron, pero yo prefería ir a lo seguro y terminar esta prueba, que aunque había ido a competirla era a mi mismo al que tenia que demostrarle que podía hacerla, otro año iré a por posiciones, esta vez la prioridad era otra. A medida que iba bajando, el asfalto se iba secando, y el sol calentando, cogía de nuevo temperatura y velocidad en la bajada. Por fin se veía el pantano, y al poco pase por Azahara, y cuando me quise dar cuenta estaba entrando en el box del pantano.


-T2: Al entrar veía que pocas eran las bicicletas que estaban colgadas, así me que apresuré a cambiarme mientras hablaba con alguno de los jueces que había por allí .Me quito el maillot, me pongo las zapatillas, cojo un gel, y a correr.


    Carrera a Pie (21km/ 550m desnivel): Sabia que lo que venia ahora no iba a ser fácil, eran 21km, y con un desnivel considerables, aunque solo eran especialmente duros los finales. No sabia como iban a responder las piernas, y mas con el frío que había cogido bajando. Gracias a dios, la carrera empezaba cuesta abajo, así que cogí un ritmo suave, y en cuanto me alejé un poco de boxes me salé de la carretera y a mear. Terminé de colocarme bien el dorsal y el mono, y ahora si que eché a correr. Cogí un ritmo cómodo de bajada sobre 4min/km, y poco a poco notaba como las piernas se iban calentando. Al terminar la primera bajada baje el ritmo (supongo como 4,30min/km o así), y empezaron a pasar kilómetros entre subes y bajas. Como me había pasado en otros triatlones, pensé que el petardazo no iba a tardar en llegar, pero sin embargo llegué al km 5, 7, 8 y no llegaba, aun así sabia que no llevaba ni la mitad, y que podía pasar de todo. En los avituallamientos siempre cogía lo mismo: En una mano un trozo de sandia, en la otra un poco de melón. No tomé ningún gel en la carrera a pie y creo que solo bebí un par de veces agua. Con mis frutas preferidas me bastaba, aunque los voluntarios en los avituallamientos les hiciera gracia. Mientras pasaban los kilómetros iba animando a los primeros que ya venían de vuelta de algodonales, y les cantaba a cuanto tiempo iban del rival que tenían delante. Ahora me tocaba a mi realizar la subida que el día anterior tuvimos que hacer para recoger los dorsales, y si desde el coche se veía dura, en la situación en la que me veía no os cuento...Con paso firme y ritmo muy constante fui escalándola, hasta superarla sin bajar el ritmo en ningún momento, aunque si que me iba notando la fatiga acumulada en las piernas, pero al atravesar el pueblo de Algodonales supuso una motivación extra, ya que había bastante expectación, y jamás se me olvidará la fila de como 15 niños en fila en un lado de la plaza para chocarme la mano, y correr para el otro lado para volvérmela a dar. Ahora tocaba bajada, que la hice lo más rápido que antes, a un ritmo muy por debajo de 4 min/km para recortar todo el tiempo que pudiera sin forzar demasiado, y luego volver a coger el ritmo óptimo para afrontar los subes y bajas. Hubo una imagen que me impresionó, y fue ver la presa del pantano, muy lejos y a una altura considerable, y saber que tenia que llegar hasta allí.
 Esto seria sobre el km 15-16, y ya sabia que todo lo que quedaba era subida, y las piernas estaban empezando a resentirse, pero aun así consigo aguantar un ritmo decente. Terminando de subir, veo a Carlos Villalba, me lo marco de referencia e intento pillarlo, consiguiéndolo llegando al pantano y terminando de subir con el. Paro por primera vez en el avituallamiento de boxes como unos 30 segundos para recuperar y afrontar el tramo mas duro de la carrera, la subida a Zahara. Empezamos con un llaneo en el que dejo atrás a Carlos, pero este llaneo se fue convirtiendo progresivamente en una rampa de las que cuesta subir andando, ya las piernas no responden, y pese a los ánimos de la gente, niños e incluso algún megáfono me gritaba que no parase, pero era imposible, tenia que ir alternando el caminar con correr, y así poco a poco ir quitando metros. Por fin paso el km 21, pero la meta todavía no esta cerca, veo como Carlos y un compañero suyo me adelantan, y no puedo seguirlos, ya me da igual todo, simplemente pienso en llegar y que se acabe ya todo, me da igual cuando, pero no quería sufrir mas. Por fin, empecé a escuchar a la gente que estaban en la recta de meta, pero no conseguía verlos, pero ya sabían que estaban allí. De repente, veo como desde una esquina 20 metros por debajo mía venían 4 personas pegándose un sprint, y yo de lo último que tenia ganas era de pegarme un apretón ahora, pero no iba a regalar puestos después de todo lo que me había costado estar ahí, así que cerré los ojos, apreté los dientes y di todo lo que tenia para terminar el repecho, y al final solo consigo que me adelante uno. Ya por fin estaba en recta de meta, todo el mundo animaba en una calle en la que no cabía un alma más, y después de 1h 31min corriendo pude cruzar el ansiado arco de meta.












5 horas 43 min y 27 segundos bastaron para realizar una prueba que, si por sus recorridos ya es dura, el tiempo se encargó de añadirle un plus de dificultad. Por fin era un Titán, había terminado la prueba, y no solo eso, sino que la había hecho en un tiempo que ni echando mis mejores cálculos me habría imaginado. Al parar, las piernas me temblaban, no podía hablar, y lo único que pude hacer fue agarrarme a una valla y esperar a 5 minutos a recuperarme.
 Frío y angustia eran las sensaciones que tenia en ese momento, pero la verdad es que no sentía ningún dolor muscular. Un masaje de piernas, abrigarme y comer algo, fue lo que hice mientras esperábamos a la entrega de premios y, una vez recogido, fuimos a boxes a recoger la bicicleta, despedirnos de Lorenzo, su hijo y su amigo, y mi primo y nos metimos dos horitas de coche para irnos a mi pueblo. Al día siguiente nos fuimos a Sevilla, y al otro volví a coger el bus de 9 horitas para volver a Los Alcázares, y empezar justo al día siguiente un año especialmente duro de universidad, y descansar 2-3 semanitas sin hacer nada, ya había tenido suficiente con el Triatlón Titán Sierra de Cádiz al que, sin duda volveré.




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